Fiorello Curtis y la rutina

Metieron los restos de Trofim Lemos en un caldero y se pusieron a macerarlos. Había dicho que esto y lo otro, y entonces reaccionaron así. Se lo llevaron al patio de aquella casa y dieron forma a una historia macabra. Aparte de restos pardos de sangre y algún arañazo, los responsables de todo aquello no…