Tel: 911 76 26 57
0
0,00
  • El carro está vacío

    No tienes ningún artículo en tu carro de la compra

De Tennessee a Kingston: el sorprendente origen del género ska

De Tennessee a Kingston: el sorprendente origen del género ska

El ska es uno de los géneros más influyentes y singulares que ha dado la música contemporánea. Su patrón rítmico sincopado, que enfatiza los pulsos segundo y cuarto de cada compás, lo hace reconocible a primera escucha. Podemos marcarlo repetitivamente con la cabeza o las manos, dejando que se contagie a las piernas y, sin notarlo, empezar a bailar. Seguir el ritmo es sencillo: ump-ska, ump-ska, ump-ska, por eso hasta los reacios se ven aupados por los metales y bailan a gusto durante horas.

La fórmula de este éxito surgió en Jamaica gracias a bandas que versionaban temas de rhythm and blues para los turistas. Tocaban en los hoteles, grabando una sola copia que luego pinchaban en fiestas para la población local, los conocidos sound systems que competían por la exclusividad de su música recién llegada de Norteamérica.

Hasta aquí los hechos irrefutables. En adelante, busquemos el eslabón perdido entre Jamaica y Estados Unidos.

Grupo jamaicano de finales de los 40. Entonces era frecuente que interpretasen temas de jazz y blues llegados de Estados Unidos.

Los más simplistas mantienen que los intérpretes jamaicanos trataban de imitar a sus homólogos yanquis, y al no ser capaces, ponían rasgos de su cosecha como el citado upbeat en los pulsos pares. Derrick Morgan lo cuenta así en el documental “Reggae: the story of Jamaican music” (2002), grabado en la isla para la BBC. Sin embargo, no aclara quién introdujo este cambio, ni dice nada sobre su origen.

Más que mostrar sus límites musicales, quizás lo que Morgan quiere es distanciarse de los americanos y destacar su propia contribución al sonido emergente de los primeros 60, un ska rítmico y apurado que encaja muy bien con el ethos de las Antillas.

Coxsone Dodd, fundador del mítico Studio One, refuerza esta idea afirmando que la irrupción del rock en Estados Unidos relegó al R&B a un segundo plano, de forma que decayeron la grabación de esos discos y su llegada a Jamaica. Sin embargo, la nueva moda nunca cuajó en la isla, por eso los productores locales desarrollaron versiones propias de rhythm and blues, ya que seguía teniendo una fuerte demanda. Surgió así un nuevo estilo con rasgos yanquis y jamaicanos, un ritmo mestizo que se iba abriendo camino. El conocido como Jamaican R&B Shuffle no es otra cosa que un prototipo de lo que luego se llamaría ska.

En relación con esto, el historiador y coleccionista Steve Barrow también apunta al ska como versión isleña del R&B, señalando a Prince Buster y al guitarrista Jah Jerry como mentores del cambio hacia 1960. Según refiere en el libro-disco “The story of Jamaican music” (1993), a Buster no le gustaba el ritmo lento de una de las canciones que producía en su estudio para los Folkes Brothers, por eso pidió a un guitarrista, futuro miembro de los Skatalites, que acelerase el tempo de “Oh Carolina”. El resultado fue el acento en los pulsos pares, aspecto clave en el que todas las versiones coinciden.

  

Derrick Morgan y Coxsone Dodd, dos voces autorizadas en los orígenes del ska.

Aceptando que el episodio sea cierto, fue en realidad Jah Jerry el inventor de dicha secuencia rítmica? La improvisó al instante tras escuchar a Buster? Sin duda, la maña en el ring de su jefe ayudaba a que tuviese en cuenta sus sugerencias, pero resulta poco probable que sucediese así. Aunque el talento de Jerry Haynes como instrumentista era más que notable, no es verosímil que armase un nuevo estilo desde la nada. Asumiendo que acelerase el tempo para amoldarse al mandato de su patrón, lo más probable es que siguiese un ritmo preestablecido y reconocible por todos. Dicho ritmo, el upbeat en los pulsos segundo y cuarto, ya era empleado desde bastante antes, por eso Jah Jerry pudo emplearlo sin titubeos.

Es Alton Ellis el que nos da una pista sobre el posible origen de esta “improvisación” cuando recuerda que en esos años todos copiaban a los americanos, desde registros vocales a riffs de guitarra y secuencias rítmicas. De todas estas aportaciones destaca una: el ritmo al piano de tipos como Fats Domino, figura en la transición del R&B al rock & roll.

Aunque no es el primer instrumento que se nos viene a la mente cuando hablamos de ska, el piano sí que era una referencia para sus próceres. Como hemos visto, los jamaicanos de los 50 escuchaban devotamente los géneros que conquistaban Estados Unidos, ya fuese jazz, R&B o boogie-woogie , y en todos ellos había un piano.

Continuará

Hay 2 comentarios

  1. Refrigerante 3 meses ago

    Si por Tennessee te refieres a blancos vendiendo música negra a otros blancos, deberías tirar un poco más del hilo. Tennessee es algo más que Sun Records, hillbilly, country y (espera que me aguanto la risa) rock&roll. Por acortar (mucho) antes de Elvis, Cash, Perkins o Burnette ya había negros tocando música de negros para negros en esa América “maravillosa” en la que los negros se sentaban en la parte de atrás del autobús. Y si, efectivamente, con piano. Louis Jordan no (era saxofonista) pero si Albert Ammons, Pete Johnson, Meade Lux Lewis, Jimmy Yancey y un buen número de panistas boogie woogie que estaban plantando allá por los años 30 la semilla de la música de calidad que vendría después (si quieres ponerle nombre, jump blues, por ejemplo).
    En los años 40 y hasta el final de la Segunda Guerra Mundial aproximadamente tendría lugar el máximo apogeo de ese R&B (llámalo como quieras). Músicos negros con piano, como Fats Dominó, Esquerita o Little Richard. Músicos negros acompañados de pianos, como Big Joe Turner (el puto amo). Y una enorme y variada cantidad de músicos negros como Ruth Brown, Tiny Bradshaw, Wynonie Harris, Andre Williams o Louis Jordan cuya música fue saqueada y azucarada para poder venderla después a los blancos de turno. El propio Louis Jordan grabó algunos calipsos (no confundir con el mento de Jamaica). Es bastante sabido que las emisoras americanas llegaban a Jamaica. Con algo más de tiempo podríamos hablar de la influencia americana en el ska. Desde el jazz gumbo de Nueva Orleans, hasta el jazz de Harlem. O el soul. O el blues, en todas sus variantes y denominaciones. De esta manera retrocederíamos bastante más lejos de Tennessee. Yo también he investigado un poco los últimos 20 años.

    • Sweet & Dandy 3 meses ago

      1-Por Tennessee me refiero a Tennessee. Lo que afirmas después es una interpretación tuya que no tiene relación objetiva con lo que yo he escrito. Si construyes tu argumento en base a un matiz que yo no he expresado, entiende que lo rechace.

      2-Tiro del hilo hasta donde creo oportuno. El artículo solo se hace eco de la investigación de uno de los autores más importantes sobre música jamaicana (lo cito en la bibliografía). Lo considero una fuente solvente.

      3-En ningún momento he limitado la música de Tennesse a un estilo, y menos aún a un sello en concreto. Es más, al abordar la influencia de Rosco Gordon, lo que estoy haciendo precisamente es trascender las limitadas fronteras del rollo hillbilly, country y de la música blanca. Te recuerdo que Rosco era negro y ése es precisamente el tema que trata el artículo: la relación entre música jamaicana y música negra de Estados Unidos, cuyo epicentro es ese Sur racista que trato de reflejar.

      4-Como historiador que soy y que se dedica a ello profesionalmente, me hago cargo de que todo proceso histórico deriva de algo anterior. Sin embargo, en un artículo de 1500 palabras no voy a retrotraerme a los orígenes de la música afroamericana ni remontarme a los patrones rítmicos de África Occidental. Eso ya lo han hecho autores como Ted Gioia en obras maestras de más de 500 páginas.

      5-Los nombres que citas me parecen interesantes, tanto como otros muchos que podrían citarse en su lugar. Había miles de músicos en los Estados Unidos.

      6-No he dicho que Louis Jordan fuese pianista, he dicho que fue una influencia clave en la música de Theo Beckford. Él sí tocaba el piano.

      7-No veo que lo que aportas contradiga lo que yo afirmo.

      8-No, no confundo mento y calypso. No creo que nadie interesado en el tema lo haga.

      9-Efectivamente, todos sabemos que en Jamaica se escuchaban emisoras americanas. Es algo tan obvio que no necesita ningún comentario más.

      10-Me parece muy interesante que hayas investigado en estos últimos 20 años. Por investigación entiendo que te refieres al estudio de fuentes primarias en el idioma y lugar de origen, con estudios de campo y estancias en Estados Unidos. Si es así, me encantaría leer tu trabajo.

Deja tu comentario aquí

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR

Login

Contraseña perdida?